Defensa contra cuchillo

Lo primero que hay que decir: contra un cuchillo la mejor defensa es no estar ahí. Lo segundo, que si no queda más remedio, tu mejor arma es la pierna — no la mano.

Krav Maga FEKM · Ceinture Bleue · UV6 — «Défenses contre attaques au couteau» Ver en YouTube
Krav Maga FEKM · Ceinture Bleue · UV6 — «Défenses contre attaques au couteau» canal AK44 SD Vídeo de terceros: no es material propio, se enlaza desde YouTube.

Cómo se hace

  1. Evita la confrontación si puedes: apártate de la zona peligrosa. Esto no es un paso opcional, es el primero de la técnica.
  2. Mantén distancia de seguridad. Así le obligas a desplazarse hacia ti para poder alcanzarte, y ese desplazamiento te avisa.
  3. Mira CÓMO sujeta el arma. La forma de cogerla determina por dónde puede atacar, y por tanto qué puedes hacer tú.
  4. Si tienes distancia, contraataca con una patada antes de que llegue al punto crítico.
  5. Si tienes que parar con la mano o el antebrazo: hazlo muy rápido, agarra inmediatamente la mano armada y acompaña la parada con una esquiva del cuerpo.
  6. No sueltes esa mano. Mientras la tengas controlada, no puede volver a atacar.

Errores típicos

  • Quedarte a discutir o a demostrar algo. Ante un arma blanca, huir es la respuesta correcta y no es cobardía.
  • Defender con la mano cuando podías haber pateado. La pierna es más fuerte, más pesada y llega más lejos.
  • Parar y soltar. Una parada sin agarre solo retrasa la siguiente cuchillada.
  • Parar sin moverte del sitio. La parada tiene que ir acompañada de esquiva.
  • Dar por terminado el asunto antes de tiempo.

La física

Contra un filo, el ángulo no te salva

El momento se puede descomponer en ángulos: por eso desviar funciona contra golpes. La energía no tiene dirección. Un filo corta igual de sesgado, porque su superficie de contacto es tan pequeña que la energía de un giro de muñeca basta para hacer un daño enorme. Es la diferencia física entre defender un puño y defender un cuchillo.

→ Momento y energía no son lo mismo

Por eso la pierna, y no la mano

La pierna es tu segmento más largo y con más masa: te deja actuar desde fuera del alcance del arma. Cada centímetro de distancia es tiempo, y contra un cuchillo el tiempo es lo único que hay.

→ Palancas

La cabeza

Primero: ¿qué quiere?

Un depredador de recurso quiere algo concreto y suele conformarse con amenazar: le das lo que pide y se acaba. Un depredador de proceso tiene la violencia como objetivo en sí misma, y lo que habría que entregarle es a ti. La técnica de esta ficha vale para el segundo caso y para el primero cuando ya no hay salida. Distinguirlos va antes que cualquier defensa.

→ Violencia social y violencia depredadora

El arma casi nunca se ve venir

Los ataques con arma blanca no llegan como en clase: llegan más cerca, más rápido y por sorpresa, muchas veces sin que la víctima sepa que hay un cuchillo hasta que ya la han apuñalado varias veces. Entrenar con el arma visible y el ataque anunciado es aprendizaje, no realidad.

→ La violencia no se parece al entrenamiento

Antes de nada

Este es el punto donde un sitio divulgativo tiene que ser honesto, así que va primero y sin adornos: ante un cuchillo, lo que se hace es evitar la confrontación. Apartarse de la zona peligrosa, poner distancia, poner obstáculos, entregar lo que te pidan y marcharse.

Eso no es un preámbulo antes de “la técnica de verdad”. Eso es la primera parte de la técnica, y aparece como tal en el propio manual. Todo lo demás es para cuando esa opción ya no existe.

Un matiz sobre «entregar lo que te pidan», porque las fuentes de este sitio no dicen lo mismo y merece la pena saberlo: entregar un objeto es una cosa y quedarse quieto es otra. Douieb recomienda ceder; Thalken sostiene, con datos, que el consejo de cumplir viene de un error estadístico corregido en 1992. Las dos posturas están contrastadas —con sus cifras— en Evitar: ausencia, escape y desescalada.

En lo que sí coinciden todas: si te piden ir a otro sitio, no se va.

Por qué la pierna y no la mano

Si hay que responder, la mejor defensa suele ser un contraataque con patada. La razón es puramente física, y ya la conoces de las patadas básicas:

tu pierna es a la vez más fuerte, más pesada y de mayor alcance que tu brazo.

Poner el brazo delante de un cuchillo significa poner carne a distancia de filo. Una patada te permite golpear desde fuera de su alcance. Por eso, siempre que la distancia lo permita, se patea.

El momento de la parada

Aquí hay un detalle de timing que lo cambia todo:

Un ataque de cuchillo es más peligroso cuanto más recorrido lleva ya hecho la mano armada, porque va sumando velocidad. Por tanto la parada es más eficaz cuando la mano armada todavía está cerca del cuerpo del agresor, cerca de su punto de partida.

Dicho de otro modo: no esperes al cuchillo. Ve a por él cuando aún está naciendo.

Parar es agarrar

Cuando la parada es con la mano o el antebrazo, hay dos reglas que no se negocian:

  1. Se agarra la mano armada inmediatamente. El objetivo de la parada es no ser herido, pero lo que de verdad te salva es el contraataque y el control — impedirle atacar otra vez.
  2. La parada va con esquiva del cuerpo. Cubrir la mayor superficie posible recorriendo la menor distancia posible, y sacar el cuerpo del ángulo de ataque.

Y si te sorprenden sin posibilidad de contraatacar: salta hacia atrás, parando con la mano si hace falta. Ganar distancia te devuelve la situación a un punto desde el que sí puedes defenderte.

Cuándo termina esto

No cuando le has parado. La acción termina cuando te has apartado de la zona de peligro, o cuando el agresor no puede o no quiere volver a atacar: está herido, se rinde, o huye.

Y si lo has dominado, hay una condición más: la acción no termina hasta que el cuchillo está en tu poder. Un agresor controlado que sigue teniendo el arma no es un agresor controlado.

En el programa oficial

Paradas contra ataque con cuchillo (arma de madera o plástico) — cinturón Azul Fuente: Federación Madrileña de Lucha.

Fuentes de este artículo
  1. Federación Madrileña de Lucha, Programa técnico de Krav Maga. https://www.fmlucha.es/Fuente normativa del programa por grados que sigue este sitio.
  2. Richard Douieb, Self-défense Krav Maga, Éditions EM, 1997.El autor fue alumno directo de Imi Lichtenfeld e introdujo el Krav Maga en Europa.
  3. Jason Thalken, Fight Like a Physicist: The Incredible Science Behind Martial Arts, YMAA Publication Center, 2015, cap. 8. ISBN 9781594393389.
  4. Rory Miller, Facing Violence: Preparing for the Unexpected, YMAA Publication Center, 2014.

Los textos de este sitio son de elaboración propia a partir de estas fuentes. Ver la bibliografía completa.